Días sonrientes con inesperadas visitas que te sacan de esa rutina que acompaña cada minuto de mi vida...
A veces simplemente hay que proponerse un cambio, con eso basta para que tu estado de ánimo se estabilice y pase a ser menos ténue, menos gris y sombrío, sólo a veces la mente es capaz de recrearse y entablar una tregua con esa tristeza que emerge en ocasiones puntuales para dejarme observar mi antiguo yo...
Hablo y hablo, lanzando pensamientos que distan mucho de lo que fueron, esbozando sonrisas sin sentido...
Este año empezó siendo mágico, y gracias a eso he llegado a comprender que todo está ahí, en un rincón de mí que hace que hoy esté bien y mañana quizás no, a veces la magia simplemente nos sirve para dar un giro inesperado a una vida que nunca me gustó demasiado, para hacerme remontar, buscar la felicidad, ese estado de ignorancia...
Enamorarse de alguien cada instante que le ves, que le presientes, que terminas las frases que empieza, que vislumbras a lo lejos paisajes de ensueño que te hacen quedarte inmóvil y perplejo con el semblante paralizado mientras el viento entrelaza vuestros cabellos...
Cuando estás bien, feliz y llena de energía no sabes expresarte tan bien como cuando estás triste, es algo que nunca comprenderé, quizás porque plasmar los momentos bonitos suena cursi, quizás también ridículos para la persona que los lee, por eso ahora no sé muy bien qué decir, prefiero sentirlo todo, atesorarlo en mi corazón y guardarlo para que, si algún día termina, pueda sonreír al recordar que sucedió, que fue real, que es real...
22 de enero de 2012
9 de enero de 2012
Cambios
Como habréis podido ver los que entráis por aquí, le he dado un cambio al blog, más o menos similar al que ha tenido mi vida durante estas vacaciones...
Tiene gracia como las cosas pueden variar de un día para otro, tan pronto estás sumida en la más absoluta de las tristezas como aparece por fin ese detalle que tanto esperabas y te hace dar un giro de 180 grados a tu vida...
Puedo asegurar que estoy disfrutando de una de las mejores etapas, me ha traído luz, calma, amor, sonrisas y muchos proyectos que siempre tuve en mente y nunca llevé a cabo...
Nunca creí en la felicidad, siempre he pensado que era algo que todos utilizamos como excusa para regodearnos en nuestra tristeza por no tener lo que añoramos, ahora puedo decir que soy feliz, y lo soy porque he conseguido, de una vez por todas, estar en equilibrio con lo que tengo y lo que deseo... He aprendido a valorar todo aquello que me rodea, a gozar de una mañana sin madrugar despertando con una sonrisa, a vivir un día como si mañana no existiese, a reír por todo, a llorar por nada, a no darle importancia a lo que no tengo...
Pese a los problemas que me acompañan, el 2012 no podía haber empezado mejor, y así que continúe mucho tiempo...
Tiene gracia como las cosas pueden variar de un día para otro, tan pronto estás sumida en la más absoluta de las tristezas como aparece por fin ese detalle que tanto esperabas y te hace dar un giro de 180 grados a tu vida...
Puedo asegurar que estoy disfrutando de una de las mejores etapas, me ha traído luz, calma, amor, sonrisas y muchos proyectos que siempre tuve en mente y nunca llevé a cabo...
Nunca creí en la felicidad, siempre he pensado que era algo que todos utilizamos como excusa para regodearnos en nuestra tristeza por no tener lo que añoramos, ahora puedo decir que soy feliz, y lo soy porque he conseguido, de una vez por todas, estar en equilibrio con lo que tengo y lo que deseo... He aprendido a valorar todo aquello que me rodea, a gozar de una mañana sin madrugar despertando con una sonrisa, a vivir un día como si mañana no existiese, a reír por todo, a llorar por nada, a no darle importancia a lo que no tengo...
Pese a los problemas que me acompañan, el 2012 no podía haber empezado mejor, y así que continúe mucho tiempo...
2 de enero de 2012
Diario de tardes amargas...
¿De qué me quieres hablar ahora? ¿Acaso no te has dado cuenta de que ya es tarde para todo lo que quieras contarme? Ahora soy yo la que se ha cansado de tu juego, de tu hoy sí pero mañana no, de tus idas y venidas, de tus comederos de cabeza, de tus problemas… ahora creo que ni siquiera siento lo mismo por ti, creo que ya no existe ese amor incondicional que tuve hacia ti durante todo el año, ya no te observo con admiración cuando no me miras, ya no trato de comprender tu estado de ánimo, ya no me preocupa tu dolor, ya no me interesa tu sufrimiento, ya no me interesa nada de lo que quieras hablarme, ahora ya no, es demasiado tarde…
Me cansé de ir detrás de ti como un perrito faldero, me he cansado de estar día y noche pensando en ti y preocupada por ti, esperando un gesto tuyo, una palabra, por muy simple que fuera, ahora ya no espero nada, porque ya me lo has demostrado todo…
Gracias a ti he comprendido que no puedo esperar nada de nadie, que las personas van a su interés y conveniencia y que fui muy tonta por creer que en algún momento pude importarte de verdad, quizás se me pasó por la cabeza la idea absurda de que compartiésemos nuestra vida juntos, recé noche y día para que me quisieras porque sabía que podía hacerte feliz, sabía que estaba dispuesta a estar pendiente de ti y hacer todo lo que estuviese en mi mano para ayudarte y que estuvieses siempre bien, porque me habría esforzado tanto por lograr que tu sonrisa no desapareciese ni un instante de tu rostro… pero tú no quisiste formar parte de esto, preferiste utilizarme a tu antojo para que te ayudase a sacarte el curso, y una vez terminado, adiós, ya no quiero saber nada más de ti… muy bonito, sí señor, todo precioso, te has portado como un verdadero cerdo, y lo peor, es que pese a todo, sigo poniéndome nerviosa cuando te veo aparecer, y sigo sin poder decirte que no, que ya no, que no me importas… será porque no es cierto, claro que me importas, claro que sé que mereces la pena, claro que te quiero, sigo queriéndote exactamente igual que hace cuatro días, solo que ya no sé qué decirte, no creo que tenga fuerzas suficientes para contarte que la vida merece la pena, porque hace algunos días que perdí las ganas de vivir, hace un tiempo que no quiero hacer nada más que llorar y lamentar que todo sea como es, lamentarme porque estoy sola, vacía, y porque mi único objetivo prioritario del día es quemar la poca comida que ingiero al cabo de las horas… eso y convencerme a mí misma de que tengo que seguir, que vendrán tiempos mejores, pero, estoy verdaderamente segura de que vendrán tiempos mejores? ¿Y si no? ¿Qué hago entonces? Si esto sigue como hasta ahora creo que no podré soportarlo… demasiada carga emocional, demasiado pesada…. No puedo más, no aguanto, joder, ¡necesito un cambio de vida ya! Estoy cansada de la rutina, del malestar, de pensar tanto y que los días sean tan lineales, estoy harta coño, necesito huir y empezar de cero, necesito sentir que alguien me quiere, necesito un abrazo, un gesto, una palabra de aliento, necesito saber que no estoy tan sola como me siento, necesito saber que tengo a alguien más a mi lado que a mis padres y mis dos peces, necesito no sentirme más así, necesito respirar fuerte y sentir cómo se dilatan y contraen mis pulmones, notar como la vida recorre mi cuerpo, no sólo esta sensación de vacío y de hambre, necesito empezar de nuevo, comenzar, renacer, resurgir, brotar como las flores al comienzo de la primavera…. Por dios, necesito que alguien me salve la vida, ¿tan complicado es? Te necesito, te necesito ahora más que nunca y tú me has dejado tirada en la estacada, joder, ¿por qué lo has hecho? ¿Tan complicado era seguir como antes? ¿Tan difícil era para ti que hablásemos de algo que no fuese tu problema con las prácticas? ¿Por que si tan a gusto estabas conmigo ahora ya no es así? ¿Qué ha cambiado? ¿He sido yo? ¿Has sido tú? ¿La situación tal vez? ¿Qué pasa? Ya no te sirvo, ¿verdad? Demasiado egoísta por tu parte, ¿no te parece? Necesito respuestas a todas estas preguntas, pero ya no puedo hacértelas, quizás porque no sé en qué momento podría hacerlo, pero me encantaría poder reflejarme en tus ojos un instante más, lo daría todo porque sintieses una mínima parte de lo que siento por ti…
Me cansé de ir detrás de ti como un perrito faldero, me he cansado de estar día y noche pensando en ti y preocupada por ti, esperando un gesto tuyo, una palabra, por muy simple que fuera, ahora ya no espero nada, porque ya me lo has demostrado todo…
Gracias a ti he comprendido que no puedo esperar nada de nadie, que las personas van a su interés y conveniencia y que fui muy tonta por creer que en algún momento pude importarte de verdad, quizás se me pasó por la cabeza la idea absurda de que compartiésemos nuestra vida juntos, recé noche y día para que me quisieras porque sabía que podía hacerte feliz, sabía que estaba dispuesta a estar pendiente de ti y hacer todo lo que estuviese en mi mano para ayudarte y que estuvieses siempre bien, porque me habría esforzado tanto por lograr que tu sonrisa no desapareciese ni un instante de tu rostro… pero tú no quisiste formar parte de esto, preferiste utilizarme a tu antojo para que te ayudase a sacarte el curso, y una vez terminado, adiós, ya no quiero saber nada más de ti… muy bonito, sí señor, todo precioso, te has portado como un verdadero cerdo, y lo peor, es que pese a todo, sigo poniéndome nerviosa cuando te veo aparecer, y sigo sin poder decirte que no, que ya no, que no me importas… será porque no es cierto, claro que me importas, claro que sé que mereces la pena, claro que te quiero, sigo queriéndote exactamente igual que hace cuatro días, solo que ya no sé qué decirte, no creo que tenga fuerzas suficientes para contarte que la vida merece la pena, porque hace algunos días que perdí las ganas de vivir, hace un tiempo que no quiero hacer nada más que llorar y lamentar que todo sea como es, lamentarme porque estoy sola, vacía, y porque mi único objetivo prioritario del día es quemar la poca comida que ingiero al cabo de las horas… eso y convencerme a mí misma de que tengo que seguir, que vendrán tiempos mejores, pero, estoy verdaderamente segura de que vendrán tiempos mejores? ¿Y si no? ¿Qué hago entonces? Si esto sigue como hasta ahora creo que no podré soportarlo… demasiada carga emocional, demasiado pesada…. No puedo más, no aguanto, joder, ¡necesito un cambio de vida ya! Estoy cansada de la rutina, del malestar, de pensar tanto y que los días sean tan lineales, estoy harta coño, necesito huir y empezar de cero, necesito sentir que alguien me quiere, necesito un abrazo, un gesto, una palabra de aliento, necesito saber que no estoy tan sola como me siento, necesito saber que tengo a alguien más a mi lado que a mis padres y mis dos peces, necesito no sentirme más así, necesito respirar fuerte y sentir cómo se dilatan y contraen mis pulmones, notar como la vida recorre mi cuerpo, no sólo esta sensación de vacío y de hambre, necesito empezar de nuevo, comenzar, renacer, resurgir, brotar como las flores al comienzo de la primavera…. Por dios, necesito que alguien me salve la vida, ¿tan complicado es? Te necesito, te necesito ahora más que nunca y tú me has dejado tirada en la estacada, joder, ¿por qué lo has hecho? ¿Tan complicado era seguir como antes? ¿Tan difícil era para ti que hablásemos de algo que no fuese tu problema con las prácticas? ¿Por que si tan a gusto estabas conmigo ahora ya no es así? ¿Qué ha cambiado? ¿He sido yo? ¿Has sido tú? ¿La situación tal vez? ¿Qué pasa? Ya no te sirvo, ¿verdad? Demasiado egoísta por tu parte, ¿no te parece? Necesito respuestas a todas estas preguntas, pero ya no puedo hacértelas, quizás porque no sé en qué momento podría hacerlo, pero me encantaría poder reflejarme en tus ojos un instante más, lo daría todo porque sintieses una mínima parte de lo que siento por ti…
26 de noviembre de 2011
Retornos
"Malos tiempos para los soñadores..."
Agotada física y moralmente, atormentada de nuevo por fantasmas que me transportan a tiempos pasados similares en cuanto al dolor interno que se siente al tener de nuevo la incertidumbre de no saber qué ocurrirá...
Quizás ahora los problemas sean más serios, quizás el dolor sea mucho más tangible que antaño, la edad me acompaña, la madurez me atrapó hace un tiempo y me hizo reflexionar, cambiar de aires, cambiar de vida...
Los días pasan, vamos creciendo a cada minuto más de vida, con cada soplo de aire fresco que azota ventanales empolvados y quebradizos... qué difícil resulta mantener la mente en blanco...
Si he de ser sincera, estoy sola y tengo miedo, y frío...
Tiritando, acurrucada en el rincón de un sofá tan frío como extraño, tapada hasta la cabeza para tratar de no ver la realidad, la cruda, la mordaz, la oscura y dura, la temible realidad que me acompaña...
Agotada física y moralmente, atormentada de nuevo por fantasmas que me transportan a tiempos pasados similares en cuanto al dolor interno que se siente al tener de nuevo la incertidumbre de no saber qué ocurrirá...
Quizás ahora los problemas sean más serios, quizás el dolor sea mucho más tangible que antaño, la edad me acompaña, la madurez me atrapó hace un tiempo y me hizo reflexionar, cambiar de aires, cambiar de vida...
Los días pasan, vamos creciendo a cada minuto más de vida, con cada soplo de aire fresco que azota ventanales empolvados y quebradizos... qué difícil resulta mantener la mente en blanco...
Si he de ser sincera, estoy sola y tengo miedo, y frío...
Tiritando, acurrucada en el rincón de un sofá tan frío como extraño, tapada hasta la cabeza para tratar de no ver la realidad, la cruda, la mordaz, la oscura y dura, la temible realidad que me acompaña...
23 de diciembre de 2009
Amigos para siempre

Cierra los ojos con suavidad, trata de levantarse del frío suelo lentamente mientras mira a su alrededor aturdido...
A lo lejos divisa un coche en llamas, decenas de cristales centellean a su lado, una vez de pie, le descubre...
Despierta asustado, envuelto en un sudor que le hace temblar por una milésima de segundo... aquella noche, aquel coche, aquel accidente... no puede sacar de su mente aquel fatídico día...
Sus mejores amigos, una noche larga de incesantes risas y abrazos de amistad, eterna desde aquel día... Subieron a ese coche, ojala nunca lo hubiesen hecho...
Tres personas, tres jóvenes adolescentes con eternas ansias de vivir y de ser libres, un único superviviente...
Carlos nunca volvió a ser el mismo... Noche tras noche se despierta creyendo sostener aún en sus brazos el cuerpo sin vida de su amigo, su mejor amigo, cuando entre sollozos le decía "no me olvides", y él sin poder articular palabra asentía mientras observaba como iba poco a poco perdiendo la vida en cada suspiro...
Juan, Luis y Carlos, los tres mejores amigos que nadie puede imaginar... Se conocían desde el colegio, compartieron tantos momentos... y en una noche todo aquello quedó encerrado en una pequeña y vieja cajita de galletas en un rincón de la habitación de Carlos...
Hay quien dice que el niño que todos llevamos dentro, siempre pervive en nuestro interior, incluso cuando crecemos... El niño que Carlos llevaba en su interior murió el mismo día que sus dos mejores amigos pasaron a formar parte de ese inmenso manto de estrellas que nos recubre... Ese niño quedó yacente en aquel coche en llamas, en el recuerdo imborrable de ese fatídico día...
Desde entonces, su sonrisa no tiene ese brillo que antes tenía, sus ojos siempre están tristes, su mirada melancólica...
Sentado en aquel banco en el que un día escribieron sus iniciales, junto a un enorme letrero "AMIGOS PARA SIEMPRE", Carlos ahoga su llanto, consuela su amargura escribiendo en un cuaderno cada minuto compartido con ellos, recuerda una y otra vez aquella frase "nunca me olvides" y nunca lo hizo...
Han pasado 17 años desde aquel accidente, y Carlos sigue yendo cada tarde a ese banco, a poner junto a aquel desgastado letrero dos rosas blancas...
12 de septiembre de 2009
Tormentas...

Me gustan las noches de tormenta, me siento en la ventana a observar el leve movimiento de los árboles y como, gota a gota, el cielo bautiza las calles de mi pueblo...
Me gustan las tormentas porque reflejan un dolor que se agolpa ahora dentro de mí, porque no consigo borrarlo y porque aumenta día a día...
Escuchando canciones nostálgicas en el silencio de mi cuarto, me tumbo en la cama a llorar sin lágrimas, a compadecerme quizás...
Nunca lo comprenderé... aunque no me creas, te echo de menos...
Gira el haz de luz
para que se vea desde alta mar.
Yo buscaba el rumbo de regreso
sin quererlo encontrar.
Pie detrás de pie
iba tras el pulso de claridad
la noche cerrada, apenas se abría,
se volvía a cerrar.
Un faro quieto nada sería
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.
Para que se vea desde alta mar...
De poco le sirve al navegante
que no sepa esperar.
31 de agosto de 2009
Un agujero en el alma...

"Horóscopo diario: ESCORPIO
Puede que te sientas defraudado por un amigo en el que depositaste mucha confianza. Trata de canalizar la tristeza en cosas más productivas, espera a que la otra persona dé el primer paso. Paciencia."
Es de las pocas veces que el horóscopo acierta... en fin, canalizaré la tristeza...
"No me dejo arrastrar por las sombras del sol
no me gusta buscar en la oscuridad
me marcarás el compás que me lleve hacia ti
si caminas conmigo nunca verás el final..."
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